Vinilos adhesivos Bumoon

De nuevo la historia de una pareja que van a ser papás y resultan inspirados y crean un bonito proyecto a raíz de lo que quieren darle a su pequeño cuando nazca. Esto es lo que les ha pasado a los artífices de esta divertida firma de vinilos adhesivos para la pared.

Han creado grandes murales llenos de piezas que pueden moverse de lugar en cualquier momento y sin dañar la pared. La historia en la pared de la habitación del peque puede ser diferente cada cierto tiempo.

Y es que los niños tienen esa preciosa capacidad de aluciflotar con cualquier cosa, y estas divertidas ilustraciones hacen de su mundo, un lugar maravilloso.

Sorpréndele mientras puedas, que eso pasa muy rápido, disfrútalo antes no crezca y se convierta en un pirata. 😉

vinilos adhesivos bumoon
Granja
decoración habitación infantil
Mar

Puedes colocar los vinilos tú solo, aunque será más fácil si lo hacéis entre dos. ¡También la operación puede convertirse en un divertido juego de familia, en él que todos pueden participar!

Eres libre de seguir la composición de ejemplo proporcionada con el producto, o de divertirte componiendo tu mural personal, adaptándolo a tus gustos y a las características de tu entorno.
Puedes pegar los vinilos donde quieras, no solamente en las paredes, sino también en cualquier superficie lisa y libre de polvo, el límite lo pone sólo tu imaginación.

wallstickers kids
Pajaritos

Los vinilos son resistentes, se pueden limpiar y lavar con un paño húmedo y, cuando quieras quitarlos, se retiran fácilmente sin dañar la pared y sin dejar ningún rastro de adhesivo.
Los vinilos Mimondo son producidos en Italia, son de alta calidad, garantizados 7 años en exteriores y mucho más tiempo en interiores, en normales condiciones de temperatura y humedad. Son absolutamente inocuos, no contienen disolventes nocivos y están impresos con tintas de látex de última generación.

image25_2

La variedad es la sal de la vida
vinilos adhesivos infantiles
Espacio
vinilos adhesivos bumoon
Estrellas en el cielo
Continue Reading